Comienza la segunda fase del proyecto Ma Honko, que cuadruplica la superficie inicial de 500 hectáreas. Se han establecido 847 viveros y se han plantado cerca de 1,8 millones de plantas
El Grupo refuerza su compromiso con el desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza para la eliminación de CO2 y la protección de los ecosistemas costeros
Roma, 3 de agosto – Neya, la sociedad de beneficio controlada por el Grupo Mundys dedicada a la lucha contra el cambio climático, pone en marcha la segunda fase del proyecto Ma Honko en Madagascar, centrado en la restauración de manglares a lo largo de las costas del país. El objetivo de la compañía es restaurar ecosistemas degradados, mejorar la biodiversidad y eliminar dióxido de carbono de la atmósfera, involucrando al mismo tiempo a las comunidades locales.
Tras el lanzamiento de la primera fase en diciembre de 2025, el proyecto entra en una nueva etapa de desarrollo que ampliará el área de intervención desde las 500 hectáreas iniciales, donde se iniciaron actividades de restauración de zonas costeras degradadas mediante manglares en las regiones de Sofia y Melaky, hasta más de 2.400 hectáreas, extendiendo el proyecto al norte de Madagascar. Los manglares, entre los ecosistemas más eficaces para la captura y almacenamiento de carbono, retienen cantidades significativas de CO2 tanto en la biomasa como en los suelos costeros. La ampliación a 2.400 hectáreas, equivalente a aproximadamente 3.300 campos de fútbol, permitirá incrementar la capacidad de absorción y almacenamiento de carbono de las áreas restauradas, con una eliminación total estimada de alrededor de 755.000 toneladas de CO2 a lo largo de veinte años. Además de sus beneficios climáticos, Ma Honko contribuye a la protección de las costas frente a la erosión, favorece la conservación de los hábitats naturales y crea oportunidades económicas para las comunidades locales mediante actividades de vivero, plantación, pesca y apicultura.
Desde la creación de Neya, y en el marco de la primera fase del proyecto, ya se han restaurado 272 hectáreas, lo que representa más del 54 % del objetivo inicial, mediante la plantación de manglares en las regiones de Sofia y Melaky. Como apoyo a las actividades de reforestación, se han establecido 847 viveros y se han plantado cerca de 1,8 millones de plantas. Estas intervenciones siguen una metodología basada en los ciclos de las mareas, que permite a las plantas jóvenes beneficiarse de un riego natural, favoreciendo su arraigo y crecimiento.
Además de sus objetivos climáticos, el proyecto incorpora un importante componente de protección de la biodiversidad. Las actividades de monitoreo han confirmado la presencia en la zona de especies endémicas y amenazadas, entre ellas el ibis sagrado de Madagascar y la garza de Madagascar, ambas clasificadas como “En Peligro” en la Lista Roja de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza). Desarrollado en colaboración con socios locales, el programa de restauración se lleva a cabo de acuerdo con los requisitos del estándar internacional Gold Standard.
Los beneficios ambientales generados por esta iniciativa forman parte de la estrategia de sostenibilidad y de la hoja de ruta de descarbonización del Grupo Mundys. En este contexto, el proyecto contribuye a los objetivos del Climate Action Plan del Grupo, uno de los primeros adoptados en el sector de las infraestructuras de transporte, que promueve la transición energética y la descarbonización progresiva de las actividades a lo largo de toda la cadena de valor, con el objetivo de eliminar las emisiones netas directas (Alcances 1 y 2) para 2040.
En continuidad con la primera fase, el proyecto prevé además la reinversión de parte de los beneficios económicos en el territorio para apoyar a las comunidades locales. Las actividades involucran a trabajadores y personal de las zonas beneficiarias, contribuyendo al desarrollo de capacidades y a la generación de oportunidades de ingresos.
Las actividades de reforestación continuarán durante todo 2026 y 2027, con nuevas campañas de plantación previstas a lo largo del año, de acuerdo con las condiciones estacionales y climáticas locales, hasta completar todas las áreas incluidas en esta nueva fase de desarrollo del proyecto.